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Consejos coche en verano

1. Protege la carrocería del sol

Al igual que debemos proteger nuestra piel del Sol, hay que procurar minimizar la exposición de la carrocería a sus rayos UV. Esto es debido a que los rayos solares son capaces de envejecer prácticamente cualquier superficie sobre la que inciden, y aunque las actuales pinturas para automóvil han mejorado muchísimo su resistencia a los rayos ultravioleta y la intemperie, la radiación UV acelera el envejecimiento de todo tipo de superficies. Y la pintura de nuestro coche no es una excepción.

La exposición al sol, junto a los cambios de temperatura a los que exponemos al coche juegan en contra del brillo e intensidad originales de la pintura de nuestro coche. ¿Cómo evitarlo? Aparcando en interior siempre que sea posible, o en su defecto, buscando una plaza de aparcamiento a la sombra. Si el coche va a estar parado durante el verano en el exterior, puede ser interesante cubrirlo incluso con una lona.

2. Cuidado con la playa

La playa y las zonas costeras son para muchos el escenario preferido para las vacaciones. Pero son también entornos en los que la arena y el ambiente marino pueden jugar una mala pasada a nuestro automóvil si no tenemos el suficiente cuidado.

La arena de la playa es un elemento abrasivo que puede comprometer la belleza de tu coche. Por lo tanto, no es recomendable circular por los arenales o zonas en las que se acumule la arena. Si nuestro coche se ha ensuciado de arena, hemos de ser cuidadosos a la hora de eliminarla para no arañar la pintura. Nunca lo hagas frotando, mejor utilizando abundante agua para despejar la superficie.

Por otra parte, el ambiente marino contiene una mayor salinidad, algo que puede favorecer la corrosión. Por eso es una buena idea que laves tu coche los días de playa.

3. Lava con frecuencia el vehículo

A muchos automovilistas el lavado del coche les da pereza, pero hacerlo con regularidad aporta muchos beneficios al estado de la pintura y la carrocería. Lo ideal es lavar el coche al menos una vez por semana, utilizando siempre productos específicos para el mismo, y evitando realizar el lavado durante las horas de más calor: no dejes que el coche se seque al sol. Al menos, recuerda lavar el coche al acabar la temporada estival.

Por otra parte, has de saber que el lavado manual es más respetuoso con la carrocería, así que siempre que puedas evita los túneles de lavado con rodillos, que pueden rayar la pintura.

4. Elimina de la carrocería los insectos y las deposiciones de pájaros cuanto antes

Las deposiciones de las aves y los insectos que se quedan pegados a la carrocería del vehículo pueden dañar la pintura del coche. Como norma general, hay que limpiarlos cuanto antes. Pero en verano, con el calor y la luz del sol, el proceso puede acelerarse, así que para evitar daños irreversibles en la pintura hay que estar atento y eliminar la suciedad lo antes posible.

5. Repara los golpes e imperfecciones de la carrocería

Cada pequeño golpe, muesca, grieta o arañazo en la carrocería de nuestro coche, por mínimo e insignificante que parezca, debe de ser reparado. Es fundamental que el tiempo no pase. Y no solo por cuestiones estéticas, sino porque dichas zonas son más vulnerables y propensas a que se originen problemas mucho más graves, como la corrosión.